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martes, 2 de febrero de 2010

Entre vos y yo

Cuando cumplí cinco años mi abuela materna me regalo el libro “Mujercitas” de Louise May Alcott, por supuesto yo no sabía leer aún. Vi en los ojos de mis padres y demás familiares la desaprobación del regalo, no por el regalo en sí, sino, por la simple razón de que a nadie con dos dedos de frente se le ocurriría regalarle a una niña que aun no sabe leer nada más y nada menos que un libro.
Pero mi abuela no tenía esos dos dedos de frente y ante su falta de criterio, me sumergí en las hojas de mi primer libro.
Era un libro grande, como los de mi papá, no tenía nada de parecido a los que yo solía tener que eran más dibujos que letras. ¡Este era todo letras! Recuerdo que tenía algunas ilustraciones, seis o siete en realidad que no me permitían armar una historia.
En las ilustraciones se veían las varias niñas con vestidos antiguos sentadas ante una chimenea, en otra, dos de ellas cocinando, o tocando el piano, situaciones de la vida cotidiana, pero había una ilustración en la que se veía a una de ellas con el cabello extremadamente corto, las demás la miraban atónitas, algunas lloraban.
Esa imagen me torturó días y noches, sentía una imperiosa necesidad de saber que era lo que había pasado con la cabellera de esa joven, pero por más que insistía, nadie en la familia estaba dispuesto a leer el libro por mí.
No recuerdo como, por más esfuerzo que haga, no puedo precisar el momento, como si hubiera sido algo mágico, comencé a leer antes de empezar la escuela primaria.
Mi madre suele decir, aún en la actualidad: “S. siempre fue muy inteligente, empezó a leer antes que le enseñen”
Pero yo sé que no era una cuestión de inteligencia, sino de necesidad, necesidad urgente de saber, de conocer, de navegar, de sumergirme, de soñar, de explorar. De ser.

SJR.


viernes, 29 de enero de 2010

sábado, 14 de noviembre de 2009

Mi estrella

Un sábado, el 14 de noviembre iba a conocer al amor de vida, a mi estrella propia y a la vez ajena, a mi vida en otro, a mi hijo, a Camilo

Nació una estrella
nació un sol
una luna, un cielo inmenso
un mar lleno d olas
un tranquilo lago colmado de peces
una tarde de sol
un globo rojo
tintinear de cascabeles
un mundo de sonrisas regaladas

Llegó en plena noche,
como una estrella
con destello propio
con los pulmones llenos
con los ojitos abiertos de par en par

¿Cómo puede alguien tan grande
caber en este cuerpito tan pequeño?


martes, 8 de septiembre de 2009

Te quiero y no

Te quiero y no
Te extraño cuando no estás
y cuando estás, extraño extrañarte
Quiero escucharte, leerte, mirarte
quiero tenerte y a la vez no
Quiero tus ojos para mi todo el tiempo
y cuando los tengo me agobian
Y cuando se van me hacen falta
Quiero que te vayas
Y cuando te estás yendo
quiero que te quedes
Quiero que me ames
quiero que no me ames
quiero amarte y no
No sos lo que busco
pero sos lo que está presente
Mi presente, ahora, en este instante
Estas palabras son tuyas
Estos minutos son tuyos
Yo, desesperadamente inconclusa
ahora, en este instante, soy tuya
y en cuanto escriba dos renglones más
tal vez, deje de serlo
Porque estás... y no
Porque no te tengo... y sí
Porque te necesito...y no
Porque no te amo... y sí.

SJR.